Cuando te asalte el desánimo levanta el puño en alto y di que no,
cuando la tinieblas del cansancio te invadan y te impidan ver la salida, apártalas a manotazos,
cuando te preguntes para qué tanto esfuerzo, párate un segundo y mírale a los ojos a uno de esos chicos en silla de ruedas para los que un paseo por la montaña es un día de fiesta.
Cuando, cuando, cuando.
En todo proyecto siempre hay un cuando las cosas se ponen difíciles.
El proyecto del Kilimanjaro atraviesa un momento marcado por uno de esos 'cuando'. Financiarlo está costando lo suyo. Rosó se nos ha ido y no hay forma de borrarla de la mente (¿A santo de qué tendríamos que borrarla si late con la fuerza de un ciclón?)
Pero, como os contaba encontrar financiación está resultando una tarea muy ardua. Habrá que pegarle un empujón a lo bruto. Son muchas horas de planificación, de entrenamiento, de estudiar la ruta, de llamadas y correos electrónicos para que Dani y Antonio vayan con los mejores recursos - Aquí el Dr. Xavier Beltrán se está dejando el pellejo -. Muchas horas de una cuadrilla de cabezones que no van a parar.
Cuando,
cuando,
cuando.
Cuando las cosas se pongan difíciles y te cuestiones el sentido de tu esfuerzo,
no mires a través de tus ojos,
mira a través de aquellos por lo que lo haces.
No sé lo que nos reservará el nuevo día,
pero habrá valido la pena la lucha.
Juan Carlos Vázquez
No hay comentarios:
Publicar un comentario